Erase
una vez un perro muy travieso llamado Juan al que le gusta que le digan
" El perro Juan".
Un día se acercó una desconocida llamada Marta y le dijo
:
-¡Viejo y gruñón!
El perro le dio un bocado en el dedo y casi se lo arranca. La madre fue a decirle al dueño del perro que le había mordido a su hija
-¡Viejo y gruñón!
El perro le dio un bocado en el dedo y casi se lo arranca. La madre fue a decirle al dueño del perro que le había mordido a su hija

Regular.
ResponderEliminarTu ortografía deja mucho que desear.
Al menos lo has hecho.